JOSEPH HUBERTUS PILATES

Joseph Pilates
 
Que contaros acerca de Joseph Hubertus Pilates que no se haya escrito ya.  Bueno, pues ahí va un poquito acerca de este gran hombre y su Método.
Fue el creador del METODO PILATES o PILATES, simplemente.  Al principio, él lo llamaba contrología, por primar el control de la mente sobre el cuerpo y ser un método de entrenamiento físico-mental.
Nació en Mönchengladbach, Alemania, en 1880. Muy cerca de Düsseldorf. Su padre de ascendencia griega fue un atleta alemán y su madre era naturópata.
Desde muy niño padecía varias enfermedades como asma, raquitismo y fiebre reumática, lo que le hizo ser un niño débil con una musculatura poco desarrollada y con alteraciones posturales e imposibilidad para moverse, hasta tal punto, que necesitaba de una silla de ruedas para desplazarse.
Al pequeño Joseph le fascinaba la anatomía, la biología y la física, puesto que su único objetivo era fortalecerse mediante el ejercicio físico. Por eso se dice que limpiaba el jardín de un vecino ya que este tenía una biblioteca muy completa, algo muy  difícil encontrar en el pequeño pueblo donde vivía.
Pasaba horas y horas estudiando los métodos de entrenamiento de los antiguos griegos y romanos.  Era un pueblo que el admiraba ya que habían conseguido el ideal equilibrio entre cuerpo,  mente y espíritu.  También pasaba mucho tiempo estudiando el reino animal, de ahí que muchos de sus ejercicios lleven nombres de animales, y filosofías orientales.  Practicó todas ellas y las fué introduciendo en su entrenamiento, como  lucha, culturismo, yoga, tai-chi, gimnasia, meditación Zen , con un estudio exhaustivo de la mecánica corporal y de la correcta respiración. Entrenó tanto, que, más o menos, a la edad de catorce años había superado todas sus enfermedades y posaba como modelo anatómico. Se convirtió en un consumado deportista, consiguiendo algún pequeño éxito como boxeador y gimnasta. También adquirió un buen nivel de natación, submarinismo y esquí.
Con el tiempo se trasladó a Inglaterra donde trabajó como artista circense, instructor de defensa personal (hay imágenes de él entrenando a los agentes de Scotland Yard). Viajaba con su hermano por todo el país con un número circense llamado “ una estatua griega viviente”.  En 1914, con el comienzo de la Primera Guerra Mundial, fue apresado en Lancaster por  ser alemán, y llevado a un campo de concentración.
Ya en el campo, y, más concretamente, en el barracón, como Joseph era un hombre muy inquieto, empezó a adiestrar a sus compañeros en lucha y defensa personal para mejorar su estado físico.  Aquí, su método de entrenamiento avanzó, desarrollando ejercicios especialmente diseñados para practicar en un espacio reducido.  De este campo fue trasladado a otro situado en la Isla de Man ( isla que está entre Gran Bretaña e Irlanda) donde trabajó como camillero en un hospital y comenzó a tratar a los heridos de guerra que llegaban. Como muchos de ellos no podían valerse por sí mismos, tuvo que valerse de su ingenio y creatividad para utilizar los escasos elementos de los que allí se disponían.  Esta  es la razón por la cual sus aparatos cuentan con poleas, bandas, cuerdas y un sistema de muelles en los que apoyaban las extremidades mientras se ejercitaban. Se las ingenió para trasladar el método del suelo a sus aparatos, adaptándolos al trabajo con resistencia.  Fue tal su éxito, que sus pacientes se recuperaban al poco tiempo, y pronto se instauró como actividad física obligatoria en el campo. En la epidemia de gripe que asoló Inglaterra en 1918, se estimaron aproximadamente 200.00 muertos, curiosamente, en el campo de concentración donde estaba Joseph no hubo ninguna baja.  Hoy en día se sabe que el deporte y entrenamiento diario de forma moderada hace que tu sistema inmunitario esté fuerte.  Esto hizo que su fama aumentara y se le atribuía, sobre todo, los beneficios del sistema de entrenamiento que Pilates inventó.
Tras finalizar la guerra regresó a Alemania donde ya era conocido por su trabajo con los internos del campo de concentración, así que su fama le precedía.  Entrenó al nuevo ejercito alemán en autodefensa, pero al poco renunció por no estar deacuerdo con la política alemana.  Trabajó con Rudolf Von Lanban y Eugen Sandow (padre del culturismo),  pioneros en técnicas de movimiento, así como con Mary Wigman, una famosa bailarina y coreógrafa que introdujo algunos de sus ejercicios como calentamientos en sus clases. También se dedicó a la rehabilitación de veteranos de guerra, para lo que instaló sobre sus camas cuerdas que inmovilizaban las extremidades, poleas, cuerdas, muelles, lo que hoy en día se conoce como trapecio (o Cadillac) y el  reformer.  Su nombre se extendió por la clase médica ya que su método conseguía que la rehabilitación de los enfermos fuera más integral y rápida.  Una de las figuras entrenadas por Joseph fue el famoso boxeador Max Schmelling. Cuando este decidió emigrar a EEUU se lo quiso llevar con él como preparador físico y su representante se comprometió con Pilates en montarle un estudio en Nueva York a cambio de que le acompañase.
Dicho y hecho, Joseph se traslada a Nueva York y en el barco conoce a la que sería su segunda esposa Clara (no hay datos de su primera mujer).  Clara era una enfermera y maestra infantil que padecía artritis y a la que trató durante el viaje para aliviar sus dolores.  Allá por 1926 abrieron en Manhattan, en el número 939 de la Octava Avenida, esquina con la 56, un pequeño estudio para enseñar su método.  Su hermano Fred, que era carpintero, fabricó las máquinas según le decía Joseph, haciéndolas en madera y acero, razón por la cual se siguen fabricando así. Allí comenzó a trabajar con los aparatos que había diseñado para la rehabilitación, el Cadillac y el reformer, e incluso creó otros nuevos como la silla Wunda o el barril. Se dice que el primer barril lo hizo con uno de cerveza y que usó las abrazaderas para crear el círculo mágico o power circle.
En ese mismo edificio se encontraban varios estudios de danza y locales de ensayo. Los bailarines subían allí para ver que pasaba y poco a poco se dieron cuenta de que todo lo que hacían, el ir de una máquina a otra, sus ejercicios de suelo, en el Cadillac, en el barril, etc….  les servia para rehabilitarse y mejorar. Pronto se hizo popular entre coreógrafos y bailarines no sólo porque su método les rehabilitaba sino porque también mejoraba su técnica, fuerza y resistencia.  Famosos que acudieron a él, de la comunidad de bailarines y coreógrafos son:  Ruth St. Denis, Ted Shawn, Jerome Robbins, George Balanchine y Martha Graham. Actores como José Ferrer o el escritor Christopher Isherwood.  La coreógrafa Hanya Holm ,que comenzó a incorporar los ejercicios en sus clases.
Joseph Pilates escribe y edita dos libros:
En 1934 publicó junto al editor Judd Robins Your Health: A corrective system of exercising that revolutionizes the entire field of Physical Education («Tu Salud: Un sistema correctivo de ejercicio que revoluciona todo el campo de la Educación Física»), un pequeño librito de apenas sesenta páginas en el que, con un lenguaje que en algunos momentos puede resultar anticuado hoy en día, expone su filosofía vital y sus revolucionarias (para la época) teorías sobre salud, higiene y ejercicio físico. El libro está acompañado de fotografías del propio Pilates y de otras personas, que aclaran y refuerzan estas teorías. En el último capítulo incluso propone unos nuevos modelos de sillas y camas, cuyos prototipos construyó él mismo. El título de sus diez capítulos da una idea de su contenido y del pensamiento de Pilates: Una grave situación; Salud, una condición normal y natural; Deplorables condiciones; Hacia abajo; ¡Remedios de sentido común!; Contrología; Equilibrio de cuerpo y mente; ¡Primero educar a los niños!; ¡Hechos probados! y Camas y sillas de nuevo estilo.
En 1945 publica, junto a William J. Miller y también con Judd Robbins como editor, su segundo y último libro, Return to life through Contrology («Regreso a la vida a través de la Contrología»), un manual en el que, tras una introducción de Miller explicando los fundamentos del método, se muestra, con fotografías del propio Pilates (que por entonces contaba con 65 años de edad), la ejecución de 34 ejercicios básicos.
La fama de Pilates aumenta, así que mucha gente rica y famosa, aunque también de otras clases sociales, comenzó a asistir a su estudio y se convirtió en un personaje conocido pues, a pesar de cuidar su salud, solía ser el rey de las fiestas y era un gran amante del whisky y de fumar puros, como demuestran algunas fotografías. También era habitual verle corriendo por las calles de Manhattan en pleno inverno, vistiendo tan solo un diminuto bañador o haciendo ejercicio en Central Park.
Pilates falleció en octubre de 1967, a los 87 años de edad. Dos años antes, el fuego había arrasado su estudio y, según algunas biografías, su fallecimiento fue causado por las heridas que sufrió al día siguiente del incendio, al visitar los restos del gimnasio intentando salvar algunas de sus pertenencias. Sin embargo, Mary Bowen, una de sus alumnas, afirma que murió por un enfisema. Su esposa Clara se hizo cargo del estudio, hasta su fallecimiento en 1977.
Para finalizar he aquí algunas de las frasesmás famosas dichas por Joseph Pilates. Rescatamos sólo algunas de ellas en donde se expresa con total claridad el concepto integral de esta técnica tan popular en estos días:
“Pensando para proporcionarle flexibilidad, gracia y habilidad que se reflejarán inconfundiblemente en el modo de caminar, jugar y trabajar. “
“La salud física es el primer requisito para la felicidad.”
“El programa Pilates desarrolla el cuerpo de forma uniforme, corrige malas posturas, recupera la vitalidad física, fortalece la mente y eleva el espíritu.
“Un hombre es tan joven como su columna vertebral.”
“Cada músculo puede ayudar cooperativa y fielmente al desarrollo uniforme de todos nuestros músculos.”
“La buena postura se puede adquirir acertadamente sólo cuando el cuerpo entero está bajo perfecto control. “
“Los beneficios del sistema Pilates dependen solamente de la realización de los ejercicios exactamente como indican las instrucciones.”
“Decídase a realizar los movimientos Pilates diez minutos cada día sin falta proporciona veinticuatro horas de bienestar”
David Belío, Pilates en Zaragoza.

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