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Sólo una palabra: Planificación

Sólo una palabra: Planificación

Para mi el Pilates ha sido todo un descubrimiento y ahora no concibo mi vida sin él (parezco una adicta,je,je). Lo descubrí después de mi primer parto y me ha ayudado mucho a sentirme mejor, más esbelta, más firme, a dejar de tener dolores de espalda, a recuperarme mucho de los partos, incluso a llevar mucho mejor mi embarazo (nada que ver el primer embarazo sin pilates con el segundo, en este estaba mucho mas ágil, sin ningún dolor, genial). Con planificación y luego aparte mentalmente el pilates también me crea un gran bienestar. También te diré y no es por hacerte la pelota que depende mucho de la persona que lo de. Antes de empezar contigo hice un poco con otra persona y nada que ver.

La consciencia

La consciencia

Para mi la sesión de Pilates es el momento que tomo consciencia de cómo estoy,a todos los niveles. Cómo me voy “modelando” a nivel físico. Localizando tensiones, limitaciones.  Y soltando esas tensiones, pienso mejor, y eso me ayuda a planificarme en las tareas a corto plazo, para el resto de la jornada. Incluso  a medio o largo plazo. Se me ocurren un montón de ideas. Desde luego, en cuanto que llegan vacaciones y pierdo el ritmo del ejercicio en mi rutina  enseguida echo en falta las sesiones de Pilates. Yo no le veo mas que ventajas a este “enganche”, y por eso lo recomiendo encarecidamente.

Las sensaciones de Pilates

Las sensaciones de Pilates

Las sensaciones que siento con Pilates, aunque siendo novata no sé si saldrá mucho.

Partiendo de que soy una persona nerviosa en la que nunca han funcionado las técnicas de relajación y de ese espectro. Podría decir que con el Pilates es lo máximo que me he podido acercar a ese equilibrio, relax y bienestar del que tanto se habla. Difícil ponerle palabras pero algo debo sentir y algo me debe atrapar cuando sigo yendo a las clases.

Por ejemplo me gusta la sensación de alargarme y estirarme. O cuando un día vas a hacer un estiramiento y sin darte cuenta ves que has avanzado, me gusta sorprenderme de hasta donde llego. Incluso me he dado cuenta que cuando estoy relajada en casa a veces estiro la espalda. Sobretodo las piernas como buscando una buena sensación.  Es como que el cuerpo lo pide solo. También te hace ser consciente de todas las partes de tu cuerpo implicadas y que pueden manejar.

Para mi Pilates se ha convertido en la clase a la que voy a tener que pelear conmigo misma para obtener beneficio. Me refiero a que tengo que centrarme en varias cosas a la vez. Meter tripa, en que tal parte del cuerpo no se mueva, apretar otra, en respirar bien… Otro tipo de clases no requieren tanta concentración como para mi requiere Pilates.

Me hace sentirme muy ligera y esa sensación me dura días.  Relajada, voy más erguida y estirada lo que hace que otras actividades que tenga que realizar me cuesten menos esfuerzo. Noto toda la zona abdominal mucho y luego también en piernas y culo. En mi persona destacaría lo que me tonifica la tripa.

Una mujer muy constante.

Una mujer muy constante.

En primer lugar, muchas gracias por hacerme sentirme bien constante y a gusto conmigo, con tus clases.

Bueno, lo mío tampoco es contar mucho y sobre todo escrito, me da corte, pero voy a intentarlo.

En relación a las clases de pilates, puedo decir que es la actividad que más me cuesta de todas las actividades que hago en el gimnasio, no me malinterpretes, cuando digo que me cuesta, quiero decir, que acabo agotada físicamente.

Al principio, pensaba que no iba a ser capaz de seguir esta actividad, porque me resultaba y me sigue resultando verdaderamente dura, pero conforme voy practicando pilates, siendo constante, mejor me siento tanto física como anímicamente (para mi el ánimo es muy importante, ya que me ayuda a seguir adelante con todo lo que me propongo).  También, como veo que hay ejercicios que los voy consiguiendo hacer, en mi medida, aun me anima más a seguir.  Para mi, cada día que voy a pilates es un reto, intento conseguir un poquito más, aunque no lo consiga siempre (je je je).

Resumento, que aunque voy sólo un día a la semana a pilates. Me lo noto, me siento bien, salgo del gimnasio agotada, pero satisfecha y contenta.

Bueno, después de esta chapa que te he puesto, me despido, muchas gracias por todo y un abracico.

Ah! no creo que te sirva de mucho lo que te he puesto. Pero de cualquier manera, NO me gustaría que publicases mi nombre.