Beneficios de Pilates, por Rosa Ana Moreno

Beneficios de Pilates, por Rosa Ana Moreno

De nuevo me desperté con el cuello rígido  y con dolor en la cadera. Es algo que no me ocurre todos los días, pero sí bastante a menudo. Llevó un día a día en el que me muevo mucho, el trabajo, la casa, los hijos, la compra… no entiendo cómo puede ocurrirme esto, pero me limita y algo tendré que hacer.

Ya he ido al médico y lo de siempre, que si el  estrés, el trabajo en la oficina con ordenador… me dice que es normal y  me ha recetado una crema y unas pastillas. Me resisto a pensar que está sea la solución, puesto que unos días estoy mejor y luego… vuelve a ocurrir.

Y en el fondo, se  lo que tengo que hacer, pero no me apetece ¡!!

Me he propuesto hacer unos ejercicios de cuello y espalda  en casa, todas las mañanas, pero he durado 4 días, al final, siempre me surge algo más importante que estos minutos para mí y acabo no haciéndolos.

He buscado por internet, y encuentro algo sobre “clases de Pilates”, no sé muy bien de que va esto, pero dicen que funciona, así que, voy a probar.

Hoy es mi primer día, ha estado bien, pero me he dado cuenta, que estoy peor de lo que pensaba, claro llevo muchos años sin hacer deporte.  He salido cansada pero me ha gustado.

Ya estoy en mi cuarta semana, le estoy cogiendo gusto, ¡no me lo puedo creer!

He avanzado bastante en los ejercicios, son suaves pero a la vez intensos, y he descubierto músculos y articulaciones que ni sabía que tenía y los cuales mantenía  en constante tensión,  ¿cómo no tener dolores de cuello, hombros y espalda?, era normal.  Estoy aprendiendo a estirarlos y a relajarlos.

MARI WINSOR AND DAVID BELIO
MARI WINSOR AND DAVID BELIO

Han pasado cinco meses, y estoy encantada,  ¡me siento nueva!

Beneficios de Pilates

Puedo hacer una lista de todos los beneficios de Pilates:

– He aprendido a relajar mis músculos y lo hago no solo en las clases sino en el día a día, mejorando mi postura cuando trabajo, cuando cargo con la compra, cuando me agacho, cuando me siento en el sofá…

– No me he vuelto a levantar con rigidez, ni dolor de cuello y cadera.

– Duermo fenomenal.

– Tengo mayor fuerza tanto en brazos como en piernas.

– Me siento mucho más ágil y flexible.

– Tengo los músculos más firmes y tonificados, y eso se nota visualmente en mis piernas, brazos, abdomen y nalgas, y hasta tengo más fina la cintura.

– Dedico un tiempo para mí, en el que desconecto de todo, me relajo y salgo nueva mentalmente.

– Me miro al espejo y como me veo mejor, tengo la autoestima a tope.

Y también de las desventajas de Practicar Pilates:

– Es adictivo, os lo aseguro. Cada vez te sientes mejor y cada vez quieres más.

– La familia y amigos te ven cambiada y te preguntan qué haces, y claro, tienes que contarles tu secreto…  ;.)

Puedo decir que me siento muy afortunada de haberme animado a practicar Pilates,  pero sobre todo de haberme encontrado con un gran profesor de Pilates, David Belío, un magnífico profesional del método, formado con los mejores, con un compromiso personal continuo por la búsqueda de la mejora, entregado, paciente y preocupado por la calidad del aprendizaje de sus alumnos,  y además una gran persona.

Gracias David.

Mundo de pilates por Delia Morlanes.

Mundo de pilates por Delia Morlanes.

A punto de comenzar mis vacaciones de verano, no quiero marcharme sin dar las gracias a David Belío por haberme iniciado en el maravilloso mundo de Pilates.

La primera vez que oí hablar de Pilates fue allá por 1999. Estuve viviendo en Londres un tiempo y una amiga sueca que tenía problemas de espalda. Me contó que se había apuntado a un centro en el barrio de Camden, barrio mítico de Londres. Tenían unas máquinas para hacer ejercicios que decía que le iban muy bien. El método se llamaba Pilates. Recuerdo que me enseñó un folleto y pensé que era una cosa muy rara.

Años más tarde, modelos, actores y cantantes famosos contaban en la tele y en la prensa que practicaban Pilates. Entonces parecía una actividad snob, de gente con pasta, la práctica de Pilates todavía no se había generalizado, para eso faltaba un poco.

Hace unos años, nuestro monitor David Belío comenzó a impartir clases de Pilates en el gimnasio “Muscle Center” de Zaragoza y nos animaba a probar esta nueva disciplina. En ese momento no me decidí a asistir a esas clases, continué con mi rutina de musculación, Step, Body-Pump, abdominales… Aunque confieso que sentía curiosidad, a través del cristal, observaba la clase de David.

Bicycle
Bicycle

En esa época, mi hermana Coral también comenzó a practicar Pilates. Después de dos embarazos se encontraba en baja forma. Buscó algo que le pudiera ayudar, primero se compró unos libros y empezó a hacer Pilates en casa. Más tarde en un centro especializado. Ella también hablaba de lo bien que se sentía y me animaba a practicar Pilates.

El caso es que, David, mi hermana, y todos los que habían comenzado a practicar Pilates estaban tan entusiasmados… Yo pensaba que igual exageraban un poco. Todos conocemos el subidón y la sensación de hacer deporte, no podía ser para tanto, ¿o sí?.

Finalmente, el entusiasmo de David, de mi hermana, y la curiosidad me hicieron sucumbir. Un buen día, entré en mi primera clase.

Ahí empezó todo.

Los principios no fueron duros, fueron durísimos. Tras años de gimnasio me encontré en una clase en la que no era capaz de hacer casi nada y en la que tenía que reiniciar mi mente y mi cuerpo con un planteamiento totalmente diferente. Al mismo tiempo, desde el principio, vas viendo y sintiendo avances, que aunque son pequeños te animan y motivan a continuar.

Así, con tiempo, paciencia y con la valiosísima ayuda de David pude comprobar que todo lo que me habían contado sobre el método Pilates no era otra moda ni otra “leyenda urbana”.  Todo cierto, el mundo Pilates te hace sentir esbelto, ligero, flexible, mejora tu postura, tu control corporal….

David Belío es un gran profesional, tremendamente generoso. No se cansa de corregirnos y animarnos para que sigamos luchando y mejorando cada día.

De momento, estoy empezando, me queda mucho por hacer, pero no hay marcha atrás: cuando tu cuerpo conoce a Pilates, te lo pide, tienes que dárselo. El camino será duro e infinito, pero ahora mismo lo único que puedo decir es que….  el mundo Pilates ha llegado para quedarse, ¡gracias David!.